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Socialicemos con responsabilidad para mantener los bares abiertos

Heineken when you drive never drink

Socialicemos con responsabilidad para mantener los bares abiertos

Socialicemos con responsabilidad para mantener los bares abiertos” es nuestro compromiso de marca bajo el movimiento de la compañía #FUERZABAR, para apoyar los bares tras el inicio de la pandemia COVID.

“#FUERZABAR

Formentando la responsabilidad para mantener los bares abiertos

Heineken® lleva apoyando los bares desde el inicio de la pandemia a través de #FUERZABAR, un movimiento colaborativo de la compañía HEINEKEN con el que ha donado más de 15 millones de cañas y al que se han unido otras 20 marcas del sector de Alimentación y Bebidas. Además, también ha distribuido hasta 13.000 botellas de solución hidro-alohólica para garantizar la seguridad e higiene de los clientes con la reapertura de los bares y ha puesto en marcha una Web en la que los consumidores podrán comprar su ronda de cervezas por adelantado en una selección de bares y restaurantes del territorio nacional para así ayudarles en el momento de su reapertura Puedes encontrar más información en http://www.fuerzabar.es.

Consejos prácticos para disfrutar con responsabilidad.

Lo más importante es siempre beber con moderación, en el momento y lugar apropiados, y siempre por las razones correctas. Pero tenemos algunos consejos más para ti.

Responsible practical tips

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Preguntas Frecuentes

Preguntas sobre Difruta Heineken® Responsablemente

El alcohol se forma cuando las frutas, verduras o cereales se fermentan, es decir, cuando levaduras o bacterias hacen que los azúcares en dichos alimentos cambien su composición química para convertirse en alcohol. El nombre químico del alcohol presente en las bebidas alcohólicas es etanol. El etanol es un líquido incoloro, más liviano que el agua: un mililitro pesa aproximadamente 0.8 gramos. La cantidad de alcohol presente en los diferentes productos fermentados varía mucho. El porcentaje de alcohol en una cerveza común es aproximadamente 5%; en el vino y los licores, los porcentajes son del orden del 12% y 35% respectivamente. Las bebidas alcohólicas también contienen energía (calorías) proveniente del alcohol (30 kj por gramo). El valor nutricional de la mayoría de las bebidas alcohólicas es muy bajo, ya que casi no contienen proteínas, grasas u otros nutrientes. Sin embargo, algunas bebidas como la cerveza contienen azúcares y carbohidratos, así como vitamina B, micronutrientes y minerales.

Como una empresa cervecera internacional, creemos que si vas a beber cerveza, debes hacerlo de forma moderada, en el momento y lugar apropiados, y siempre por las razones correctas. Existen ciertas situaciones en las que no se debe beber alcohol, aunque las leyes o las autoridades permitan un consumo limitado. Muchos gobiernos y autoridades del sector salud han establecido pautas para la cantidad de unidades de alcohol diaria o semanal que se puede consumir sin riesgos. En algunos mercados hemos incluido estas pautas en las etiquetas de nuestros productos. Existen claros riesgos de comportamiento y para la salud asociados con el consumo excesivo de alcohol, ya sea regularmente o en determinadas ocasiones. Los elementos culturales, las creencias religiosas y la legislación pueden influir en la actitud hacia el consumo de bebidas alcohólicas, pero en última instancia son las personas mismas las que deciden si beben o no, cuándo y cuánto. Las personas que consumen alcohol de forma inapropiada son un peligro potencial para ellas mismas y para quienes las rodean.

"Existen ciertas situaciones en las cuales se recomienda no beber absolutamente nada de alcohol, aunque las leyes o las reglas permitan un consumo limitado. Este tipo de situaciones son las siguientes: Cuando conduces un vehículo o tienes la intención de hacerlo. En el trabajo, especialmente cuando tu trabajo requiere el uso de maquinaria o materiales complejos o peligrosos o altos niveles de concentración. Mujeres embarazadas o que deseen concebir. Personas por debajo de la edad legal para beber o comprar bebidas alcohólicas. Personas que no puedan controlar la cantidad de alcohol que consumen. Si existe una contraindicación médica. Como una empresa cervecera internacional, creemos que si vas a beber cerveza, debes hacerlo de forma moderada, en el momento y lugar apropiados, y siempre por las razones correctas. Las personas que consumen alcohol de forma inapropiada son un peligro potencial para ellas mismas y para quienes las rodean."

El alcohol afecta a cada persona de manera diferente; incluso consumir sólo una o dos bebidas causa efectos en tu cuerpo. El alcohol acelera tu ritmo cardíaco y tu respiración. Te deshidrata y aumenta tu necesidad de orinar. El alcohol reduce tu habilidad para concentrarte, coordinar tus movimientos o hasta ver claramente. Aunque hayas tomado sólo una cantidad mínima de alcohol, las posibilidades de que cometas errores aumentan. Tu habilidad para conducir un automóvil o cualquier otro vehículo de forma segura se ve afectada incluso con niveles de alcohol en sangre muy por debajo de los permitidos. Conducir de manera segura requiere una buena visión, una capacidad de juicio intacta y una excelente capacidad de reacción. El alcohol disminuye las tres. Si conduces después de beber corres el riesgo de matar o herir a otros y a ti mismo. Lo más seguro para las personas que tienen la intención de conducir es, simplemente, no beber. Beber mucho y con frecuencia puede provocar una serie de problemas sociales, psicológicos y de salud, incluyendo la dependencia al alcohol.

La concentración de alcohol en sangre (CAS) depende del ritmo con el que alcohol pasa del intestino al torrente sanguíneo y la velocidad con la que el hígado descompone las moléculas de alcohol. La CAS varía dependiendo de diversos factores. Por ejemplo, combinar el alcohol con la comida ayuda a reducirla. El nivel de alcohol en sangre dependerá de cuántas bebidas hayas tomado, la velocidad a la que las hayas tomado, tu peso y tu sexo (no la frecuencia con la que bebes alcohol). Ingerir la misma cantidad de alcohol da como resultado una CAS menor en los hombres que en las mujeres. Los hombres tienen un peso promedio más elevado y un porcentaje de agua relativamente más alto. Las mujeres metabolizan el alcohol más lentamente que los hombres, es decir, se mantiene en su organismo durante más tiempo. Aunque la velocidad de descomposición de las moléculas de alcohol pueda variar considerablemente en individuos diferentes, en promedio, el hígado puede descomponer cerca de ocho gramos de alcohol por hora.

La respuesta es simplemente sí. Ingerir la misma cantidad de alcohol da como resultado una CAS menor en los hombres que en las mujeres. Los hombres tienen un peso promedio más elevado y un porcentaje de agua relativamente más alto. Las mujeres metabolizan el alcohol más lentamente que los hombres, es decir que se mantiene en su organismo durante más tiempo. Por ello, la misma cantidad de alcohol tendrá un impacto físico mayor en una mujer que en un hombre, aun si se toma en cuenta la diferencia de peso.

Para las mujeres embarazadas o que deseen quedar embarazadas no es seguro beber alcohol. Cuando las mujeres embarazadas beben, el alcohol no sólo se transmite a todos sus órganos y tejidos, sino que también llega a la placenta y atraviesa la membrana que separa los sistemas circulatorios del bebé y de la madre. Así que cuando una futura madre bebe, su bebé también lo hace. Una serie de desórdenes de comportamiento, físicos y del desarrollo se ha asociado con el consumo de alcohol durante el embarazo. El mejor definido de ellos es el síndrome alcohólico fetal, asociado con el consumo regular de alcohol durante el embarazo. No existen datos suficientes para establecer qué cantidades de alcohol pueden consumirse sin riesgo durante el embarazo. Lo más seguro es no beber nada de alcohol.

Un estómago lleno retrasa el paso del alcohol al intestino grueso y puede modificar su nivel de absorción. Si bebes después de comer, los efectos del alcohol tardarán más en aparecer y la concentración de alcohol en sangre no subirá tan rápido como cuando tienes el estómago vacío.

El café negro, las duchas frías o el aire fresco no sirven de nada para contrarrestar los efectos físicos del alcohol. Es posible que te hagan sentir mejor, pero sólo el tiempo puede eliminar el alcohol de tu torrente sanguíneo. No hay ningún atajo que puedas tomar.

Los menores de edad no tienen experiencia suficiente con las bebidas alcohólicas y no conocen sus propios límites. Beber en exceso durante la pubertad puede afectar el desarrollo del cerebro, el hígado y el sistema hormonal. Los diferentes países tienen visiones distintas acerca del consumo de alcohol de los menores, sobre todo dependiendo de la edad legal mínima requerida para comprar bebidas alcohólicas. Las personas por debajo de la edad mínima legal para comprar o consumir alcohol no deben comprar ni consumir alcohol.

Una noche de consumo excesivo de alcohol siempre suele terminar en una incómoda mañana al día siguiente. El proceso de descomposición de las moléculas de alcohol en el cuerpo las convierte en sustancias que tienen un efecto desagradable. El alcohol irrita el cuerpo de diferentes maneras pero, lo que es aún más importante, bloquea la actividad de la hormona encargada de inhibir la secreción de orina. Por eso necesitas ir al baño tan seguido cuando bebes. Esto provoca que pierdas fluidos y te deshidrates. Entonces no es de sorprender que te sientas mal en la mañana: probablemente tengas dolor de cabeza, sientas nauseas, debilidad, seguramente sentirás la boca seca y una sed extrema.

"Efectos graves en la salud. El acetato de alcohol, que se produce principalmente en el hígado, causa la depresión del sistema nervioso central. Esto afecta el comportamiento de la persona y da lugar a una falta de inhibición, a la reducción en la capacidad para resolver problemas, alteraciones en el estado emocional, depresión o agitación. Tiene efectos sobre la memoria y en las funciones motoras, como la disminución de la capacidad de reacción. Por ello, si se consume en grandes cantidades, el alcohol puede causar accidentes o alterar la capacidad para tomar buenas decisiones provocando así actos de violencia o embarazos no deseados. La intoxicación alcohólica grave, causada por un consumo excesivo extremo, puede resultar en convulsiones, en un estado de coma o hasta en la muerte. Efectos a largo plazo. En general, en el caso de los adultos, existe una relación en forma de ""J"" entre el consumo de alcohol y la mortalidad. Esto quiere decir que las personas que consumen cantidades bajas o moderadas de alcohol presentan menos riesgos de muerte que las personas que no beben, y también que las personas que beben alcohol en demasía. El abuso crónico del alcohol puede causar enfermedades hepáticas que varían de las más leves como la esteatosis, a las más graves como la cirrosis. El sistema cardiovascular es también otro conjunto de órganos que se ve afectado por el consumo de alcohol. Estudios realizados en poblaciones enteras muestran de forma concluyente que el consumo moderado de bebidas alcohólicas tiene un efecto positivo. Este efecto se observa tanto en mujeres como en hombres y es independiente del tipo de bebida alcohólica. Sin embargo, el consumo de alcohol en mayor cantidad provoca presión alta y un riesgo más elevado de enfermedades cardiovasculares. El consumo moderado de alcohol también tiene como efecto proteger contra la diabetes y la demencia. Existe una relación entre el consumo de alcohol y ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, se ha observado una relación entre el aumento en el riesgo de padecer cáncer de mama o del esófago y el consumo de alcohol. También se ha demostrado que cuanto mayor es el consumo, más aumenta el riesgo de sufrir de este tipo de enfermedades."

El alcoholismo es un síndrome que se caracteriza por la dependencia física y psicológica del alcohol. Esto quiere decir que las personas dependientes del alcohol sufren los síntomas físicos y psicológicos del síndrome de abstinencia cuando dejan de beber. Su consumo de alcohol interfiere con su vida diaria, tanto en el trabajo como en el hogar. Las personas que tienen problemas para controlar su consumo de alcohol deben buscar ayuda médica y dejar de beber completamente.